Su diseño étnico, trazado con la elegancia atemporal del blanco y negro, destaca por el contraste sutil entre líneas geométricas y la calidez del trabajo artesanal. Con su capacidad de taza convencional de 200 ml, es la compañera perfecta para tu café de la mañana, un té favorito o una infusión reconfortante.
Cada trazado cuenta una historia y aporta carácter único a tu mesa, combinando tradición visual con una estética moderna y limpia.
Formato: Taza de cafe de 200 ml, pintada a mano y esmaltada.



















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