Ritual de Venus para el amor propio
¡Hola, alma luminosa! ✨
Soy Aurora del Alba, tu bruja verde en la ciudad, y hoy quiero invitarte a un momento profundamente íntimo y sanador: el Ritual de Venus para el Amor Propio 💖🌹
Este ritual no nació de un libro, sino de una noche en la que me sentía vacía, desconectada y algo perdida. Tenía tantas ganas de que alguien me abrazara… que olvidé que yo también podía abrazarme a mí misma.
🌙 La noche que encendí mi vela rosa
Era viernes por la tarde, una de esas en que todas las redes sociales parecen mostrar amores perfectos, cenas románticas y flores. Yo, en cambio, estaba sola en mi departamento, con un ramen instantáneo y una playlist melancólica.
Pero ahí, en medio de esa sensación de abandono, recordé algo: mi altar no necesita una fecha especial para encenderse, y Venus —la diosa del amor— también vela por el amor propio. Así que abrí mi cajita de rituales, respiré profundo, y me di un baño de agua tibia con sal rosada. Y mientras el vapor acariciaba mis mejillas, me prometí amor. Del bueno. Del propio.
Así nació este ritual que desde entonces repito cada vez que quiero reconectar conmigo, con dulzura y sin exigencias.
💖 Ritual de Venus para el Amor Propio

🌹 ¿Qué vas a necesitar?
- 1 vela rosada (o blanca, si no tienes rosada)
- Rosas secas (pueden ser pétalos o una flor completa)
- 1 cuarzo rosado (el cristal del amor)
- Un espejo pequeño
- Aceite esencial de lavanda o rosa (opcional)
- Tu perfume favorito o crema corporal
- Música suave, idealmente sin letra
Preparación:
- Elige un momento solo para ti
Apaga el celular, baja las luces y crea un pequeño altar con los elementos. Yo suelo hacerlo en mi habitación, con la ventana entreabierta para que la brisa nocturna circule. - Purifica tu energía
Date un baño de agua tibia o lava tus manos y rostro con agua con sal. Visualiza cómo todo lo que te pesa se va por el desagüe. - Enciende la vela rosada con intención
Mientras lo haces, repite en voz alta (o en tu corazón): “Hoy me elijo. Hoy me abrazo. Hoy me amo profundamente.” - Coloca frente a ti el espejo
Mírate con amor, sin juicios. Es normal que al principio cueste, pero con el tiempo este acto se convierte en medicina pura. Observa tus ojos, tu piel, tu expresión. - Toma el cuarzo rosado en tus manos
Acércalo al corazón y respira profundo. Visualiza una luz rosada que nace desde el centro de tu pecho y se expande por todo tu cuerpo. - Unta un poco de aceite o tu crema favorita
Aplícalo en tus muñecas, cuello y pecho como un gesto de mimo. Este es tu momento. No hay nada que demostrar. - Cierra con una afirmación personal
Puedes escribirla o decirla frente al espejo. Aquí te dejo una por si no sabes por dónde empezar: “Soy suficiente. Soy amor. Me trato con ternura porque me lo merezco.”
🌸 Qué pasó después de mi primer ritual

Lloré un poco. Me sonreí al espejo. Y dormí como hacía semanas no dormía. Al día siguiente, sin haberlo planeado, me desperté temprano, hice yoga, preparé mi desayuno favorito y salí a caminar sin rumbo.
Me sentía liviana, como si me hubiese reencontrado conmigo misma después de mucho tiempo.
Desde entonces, este ritual se convirtió en una cita sagrada. No lo hago siempre igual, ni siempre con todos los elementos, pero lo que nunca falta es la intención de cuidarme como lo haría con alguien que amo profundamente. Porque lo soy. Y tú también lo eres.













